El plazo es una relación, no una fecha
«Quince días hábiles a partir del anticipo» se modela tal como está escrito. Si el anticipo se cierra tarde, la fecha de entrega se recorre sola: el ancla es el hecho, no el calendario.
Contrato instrumentado
Cada compromiso pactado tiene fecha, responsable y comprobante — y vive dentro del propio documento, no en la cabeza de alguien. El contrato sigue siendo el mismo contrato, con su redacción y su valor legal.
Qué lo hace distinto
Cuando algo se cumple, se marca una vez y el contrato entero se acomoda: cambian las fechas que dependían de eso y cambia lo que dice cada cláusula. Nadie persigue el dato dos veces.
«Quince días hábiles a partir del anticipo» se modela tal como está escrito. Si el anticipo se cierra tarde, la fecha de entrega se recorre sola: el ancla es el hecho, no el calendario.
La cláusula se pinta sola según lo que ya ocurrió, dentro del contrato. No en un tablero aparte que hay que ir a consultar y que nadie abre.
El CFDI y el complemento de pago cuentan como prueba del cumplimiento, porque el timbrado vive en la misma plataforma. No se sube un comprobante: se emite.